En España, y hasta el año 2030, más de 540.000 autónomos (el 16% del total del colectivo) alcanzarán la edad de jubilación, según la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA). Muchos de ellos tendrán negocios en funcionamiento sin relevo generacional, pese a haber generado empleo, riqueza y trayectoria.
A esos que no tienen sucesor les queda abrir un proceso de venta de la empresa y puede que les surjan muchas preguntas: ¿qué documentación tengo que preparar?, ¿qué pasa con las licencias?, ¿qué impuestos pagaré?, ¿qué normativa se aplicará?, ¿cómo encuentro a compradores interesados?, ¿por cuánto debo vender la empresa? A todo ello responderemos poco a poco en esta guía práctica para la venta de una empresa por jubilación.
Cuando no hay sucesión familiar, existen diversas vías para llevar a cabo un traspaso por jubilación:
Si no sabes cómo encontrar compradores de empresas, en Deale conectamos a empresarios con inversores industriales y financieros interesados en adquirir negocios en funcionamiento, de forma rápida, segura y eficaz.
El proceso de vender una empresa no tiene por qué ser complejo, especialmente si cuentas con asesoramiento profesional. Los especialistas en venta de empresas o asesores M&A (fusiones y adquisiciones) ayudan a:
Además, resuelven dudas sobre la fiscalidad, contratos, y documentación necesaria para que la operación cumpla todos los requisitos legales.
Si ya has tomado la decisión y quieres vender tu empresa por jubilación, el primer paso es preparar un plan de salida empresarial claro y ordenado. Incluye los siguientes elementos:
Debes recopilar todos los documentos relacionados con la actividad de la empresa, como licencias de apertura, autorizaciones o registros. La Ley de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (Ley 39/2015) exige que, a la hora de vender un negocio, toda esta documentación esté en regla.
Es imprescindible revisar todas las relaciones contractuales que se tengan con proveedores, clientes, comerciales y trabajadores para saber en qué estado se encuentra cada uno de ellos con la finalidad de notificar al comprador y de no infringir ningún contrato.
El comprador querrá ver las cuentas claras. Es imprescindible tener:
Detalla la estructura de personal: número de empleados, salarios, costes laborales, antigüedades y contratos vigentes. El nuevo propietario debe conocer estas condiciones, ya que deberá asumirlas.
Aquí te dejamos una guía paso a paso con los hitos clave en todo proceso de compraventa de empresas por jubilación:
Una vez tomada la decisión, comienza la recopilación de documentación financiera, legal y operativa.
En esta fase, la valoración de la empresa es clave. Debes haber hecho un trabajo previo en el que tengas en cuenta ratios como el EBITDA, los pasivos y los activos para poder ponerle un precio objetivo a la compañía para poder negociar con los interesados que quieren comprar la empresa. Puedes valorar tu empresa de manera confidencial, gratuita y en tan solo un minuto a través del siguiente enlace.
Publica tu negocio en plataformas especializadas como Deale, donde se concentran inversores para medianas y pequeñas empresas en funcionamiento.
Aquí se define el precio final, las formas de pago, posibles cláusulas de permanencia o apoyo durante la transición.
El asesoramiento financiero y legal puede ser clave en este punto para crear un contrato que cumpla con todos los criterios normativos de la legislación española. Además, será aquí donde se incluyan datos esenciales como la forma de pago, la relación del antiguo propietario con el negocio, la inclusión de alguna cláusula especifica, etc.
Para el traspaso de negocios el IVA está exento, pero no lo está ni el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, ni las ganancias patrimoniales que tenga que declarar el vendedor en su declaración de IRPF. Por tanto, una vez que se firme el contrato y se efectúe la venta, queda cumplir con el fisco.
El proceso burocrático termina con el cambio de la titularidad en las licencias y permisos. Para ello habrá que acudir al Ayuntamiento y/o a las diferentes administraciones para hacer estos cambios fundamentales.
Este es un proceso que puede dilatarse desde varias semanas a meses, en función de lo claro que se tengan conceptos como la valoración de la empresa y los potenciales compradores. Por eso, al tratarse de un traspaso o venta por jubilación lo más recomendable es comenzar a gestionarlo con, al menos, un año de antelación para poder dejar todo el proceso bien sellado.
El proceso puede durar entre unos meses hasta un año, dependiendo de la preparación previa, la claridad de la información y la facilidad para encontrar interesados. Por eso, lo más recomendable es iniciar los preparativos con al menos un año de antelación.
En Deale ayudamos a empresarios que buscan vender su empresa con éxito. Te acompañamos en todo el proceso:
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✅ Apoyo legal hasta el cierre